sábado, 28 de abril de 2012

Dámaris Gil


Sé que existirá otra "ella", pero no podrá amarlo como yo le amaba, no podrá adorarlo de esa manera, no sabrá apreciar todos sus dulces movimientos, esos gestos de su rostro. Es como si sólo a mi se me hubiera concedido ver, conocer el auténtico sabor de cómo besa, el color real de sus ojos. Jamás ninguna chica podrá ver lo que yo he visto. Lo mejor y lo peor de él, lo conozco como si fuera yo misma.
A ella la imagino así, incapaz de amarlo, deseosa tan sólo de su cuerpo, incapaz de verlo de verdad, de entenderlo, de respetarlo. Ella (sea quien vaya a ser) no se divertirá con sus caprichos. No amará tampoco sus manos, sus sonrisas, ese pequeño lunar escondido, al menos no tanto como para que no lo encuentre; lo verá, sí, pero no será capaz de amarlo pese a ser sólo eso, un lunar. No de esa manera. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario