Un champagne en la mano, ropa cara y una careta que mostrar.
Sonrisa de mentira, bromas y comentarios denigrantes saliendo de mi boca como un torrente casi tóxico de una sustancia desconocida pero perjudicial.
Algunos se me acercan buscando diversión efímera, otros por conveniencia, y otros porque no tienen nada mejor que hacer.
De vez en cuando me pica el bicho de la sencillez y escucho verdaderamente lo que el otro tiene para decir, aunque por mi escasa experiencia y por la poca calle que tengo, digo consejos que no van a ser utilizados.
Mis estados de ánimo son cambiantes y no me mantengo estable del todo. Pero aún así trato de vivir lo mejor que puedo
No puedo amar a nadie porque nadie me quiere mas que yo a ellos. Ya me cavé la fosa yo sola y mis intentos de reivindicarme no funcionaron en lo más mínimo.
No logro reconocer mis errores y prefiero la burbuja hermética antes del aire puro que a veces es cálido y a veces no, que a veces te trae el perfume de las flores más hermosas y a veces el olor de la basura y de la contaminación ambiental.
Lo que nadie sabe es que prefiero la esférica porque el "aire puro" del que todos hablan me hizo mal un par de veces, pero trato de esconderlo porque los demás me ven fuerte.
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